El ronquido se produce por la vibración de los tejidos de la vía aérea durante el sueño. Es frecuente y no siempre significa apnea obstructiva del sueño, pero puede ser una señal de alerta cuando se acompaña de pausas respiratorias, despertares o cansancio diurno.
Señales que ameritan evaluación
- Ronquido fuerte y frecuente.
- Pausas respiratorias observadas por otra persona.
- Despertares con sensación de ahogo.
- Cansancio o somnolencia durante el día.
- Dolor de cabeza matutino o dificultad para concentrarse.
La apnea obstructiva ocurre cuando la vía aérea se estrecha o bloquea repetidamente mientras la persona duerme. Esto fragmenta el sueño y puede disminuir el oxígeno. El diagnóstico no se establece solo por los síntomas: requiere una evaluación clínica y, habitualmente, un estudio de sueño.
¿Qué aporta la polisomnografía?
La polisomnografía registra variables respiratorias, cardíacas, neurológicas y musculares durante una noche. Permite confirmar si existe apnea, medir su severidad y orientar el tratamiento. En algunos casos se utilizan estudios domiciliarios, según la indicación del equipo tratante.
Opciones de tratamiento
El CPAP es una terapia muy eficaz y continúa siendo una referencia importante, especialmente en cuadros moderados o severos. Para algunas personas con apnea leve o moderada, o que no toleran CPAP, un dispositivo oral puede ser una alternativa indicada por el equipo de sueño.
Los dispositivos de avance mandibular deben ser personalizados y controlados por un profesional capacitado. Adelantan suavemente la mandíbula durante el sueño para favorecer el paso del aire. Requieren seguimiento para evaluar síntomas, mordida, articulación y eficacia respiratoria.
Los cambios de peso cuando corresponden, la posición al dormir, el manejo de la congestión nasal y evitar alcohol cerca de la hora de acostarse también pueden formar parte del plan.
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